Tú sigues en tu tienda. Nosotros nos encargamos de que también vendas mientras estás con tus amigos, mientras estás viendo una serie, mientras duermes.
Estás en el sofá. La tienda lleva horas cerrada con llave. Y suena el móvil.
No has hecho nada. No has mandado ningún mensaje. No has subido ninguna foto. El sistema ha trabajado mientras tú descansabas.
Tú ves todo lo que pasa en tu tienda online. En tiempo real. Desde el móvil. Sin tener que preguntar a nadie.
Llevo más de treinta años montando negocios y más de diez en el mundo de la moda. Sé lo que funciona en una tienda física y sé lo que no.
Cuando trabajamos juntos, soy yo quien revisa personalmente lo que pasa en tu tienda online cada semana. No un equipo desconocido. Yo.
Si algo no funciona, lo paro. Si algo funciona, damos gas.
La mitad cuando empezamos. La otra mitad cuando tu tienda esté funcionando online. Así los dos nos jugamos algo. Cuatro semanas desde que empezamos hasta que tu tienda vende.
Después de eso, hablamos de cómo seguimos. Sin compromisos previos.
No porque sea difícil. Sino porque esto solo funciona si tú también estás dispuesta a mover ficha cuando hay que moverla.
Pero si tienes clientas que ya te quieren, ganas de que tu tienda trabaje también cuando está cerrada, y disposición a actuar rápido cuando algo funciona — tenemos mucho que hablar.
Me cuentas cómo es tu tienda. Yo te digo si creo que esto puede funcionar para ti. Si los dos vemos que sí, hablamos de cómo seguimos.